martes, 2 de junio de 2026

Lacrymaria pyrotricha

 


La cutícula del sombrero es de tipo himeniforme y está constituida por terminaciones hifales claviformes o cilíndricas, notablemente gruesas. Las hifas cuticulares contienen un intenso pigmento incrustante de color ocre-anaranjado, especialmente visible en preparaciones con hidróxido potásico (KOH). La superficie del pie, por debajo de la inserción del velo parcial, está recubierta por una vellosidad formada por agrupaciones de hifas fuertemente pigmentadas, sin terminaciones engrosadas y con tabiques carentes de fíbulas. La arista de las láminas es heteromorfa y se encuentra completamente tapizada por queilocistidios capitados o subcapitados, alargados y flexuosos, terminados en un ápice notablemente ensanchado o globoso, de 50–90 μm de longitud.Los basidios son cilíndricos o ligeramente ensanchados hacia el ápice, tetraspóricos, y alternan con pleurocistidios similares a los de la arista, aunque generalmente menos capitados. Estos son cilíndricos o subutriformes, robustos y aparecen aislados o formando pequeños grupos.Las esporas son elipsoidales, limoniformes o amigdaliformes, con paredes densamente verrugosas y provistas de prominentes protuberancias que les confieren una textura marcadamente rugosa. Presentan en uno de sus extremos un poro germinativo truncado y muy conspicuo, visible a modo de hocico, mientras que en el extremo opuesto muestran un apículo igualmente prominente correspondiente al punto de unión con el basidio. En nuestras muestras miden 9,7 [10,3; 10,6] 11,3 × 5,9 [6,3; 6,5] 7 μm. Cuando están completamente maduras presentan una coloración marrón rojizo oscuro a negro opaco, dificultando la observación de las verrugas. En estado inmaduro son más claras, de tonos marrón rojizos, y la ornamentación aparece mucho más evidente.

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